De mil semillas que tirás, capaz sale una planta.
Yo ya sé que es un chliché y todo eso.
Antes pensaba que si tiraba una semilla y no prendía,
significaba que nunca, nada iba a prender. Lo confirmaba.
Pero las semillas eran gratis.
Lo son, siempre lo fueron.
Y yo me las guardaba por miedo a que no brotaran.
Por miedo a desilusionarme
O por miedo a tener que regar una planta.
No hay comentarios:
Publicar un comentario